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Somos un centro de Psicología infantil y juvenil. Comenzamos nuestra andadura en 2001 con una visión integradora y multidisplinar de los problemas psicológicos y educativos que afectan a los niños y adolescentes. Para nosotros es fundamental: la colaboración estrecha con otros profesionales, las familias y la búsqueda de la excelencia mediante la innovación. De hecho colaboramos en diferentes ámbitos de trabajo lo que nos impulsa a mantener siempre una mirada amplia y global, permitiéndonos, de esta manera, mejorar en nuestro trabajo.

OBJETIVOS


En estos últimos años empieza a verse como algo básico y prioritario conseguir el desarrollo de una buena salud psicológica en general y los niños en particular. Desde el principio, Haurbide ha destinado tiempo y recursos a la prevención y mejora del conocimiento sobre la salud psicológica. Para nosotros es tan importante el trabajo en prevención como el de la resolución propia del trabajo en cuestión.

A diario recibimos consultas donde se plantean problemas o situaciones cotidianas que por la posibilidad que tenemos hoy en dia para acceder a la información, los padres y madres se plantean que sus hijos puedan llegar a tener un problema en el futuro. De hecho, gracias a estas consultas se han evitado, en un procentaje muy alto, el desarrollo de problemáticas con un trastorno importante en la vida del niño y de su familia.

Potenciar al niño a su máximo nivel

Mediante la intervención terapéutica que proponemos, buscamos desarrollar el nivel óptimo de la capacidad de los niños y niñas, y resolver los problemas que les afectan de una forma armónica.
METODO DE TRABAJO

1.- MÉTODO DE LOS NIVELES ARMÓNICOS DEL DESARROLLO

 

         Se aborda el crecimiento y la maduración infantil desde el ángulo de una visión interdisciplinaria en la que se elabora toda una valoración del desarrollo por niveles y además por armonías. El desarrollo del bebe de hoy constituye los fundamentos básicos del ciudadano del mañana.

 

         El proceso de desarrollo  se efectúa de manera paulatina, progresiva y global y, en realidad, cada fenómeno es una continuación del anterior siguiendo el principio de complejidad creciente.

 


2.- LEYES DE ARMONÍA.

 

         Cada proceso integrante del fenómeno madurativo guardara en todo momento la debida proporción entre su propia variación y la de los sistemas a los que esta modificación altera.

 

         Las leyes de armonía se basan en unos principios:

 

a) Principio del impulso vital: Todo ser vivo y, particularmente, el ser humano, sufre un impulso de fuerza variable, que tiende a impulsar respuestas de crecimiento físico y complejidad funcional creciente. En cada individuo es distinta.

 

b) Principios del crecimiento: Todos los órganos del cuerpo tienden a crecer hasta un punto marcado por el nivel de estimulación  y la dotación genética.

 

c)  Principio de adecuación: El estimulo debe ser adecuado a la madurez del receptor y a la complejidad de su organización final, es decir, dependiendo de cual sea la función encomendada a ese órgano.

 

d) Principio de complejidad creciente: Todo sistema biológico tiende hacia formas progresivamente más complejas. En cada persona es diferente.

 

e) Principio del equilibrio rítmico: En todo proceso de desarrollo resulta imprescindible que todos y cada uno de los factores que intervienen en su realización mantengan un equilibrio en: tiempo, espacio, energía, fuerza y direccionalidad.

 

f) La Motivación: Como fuerza psicológica necesaria para que el proceso de desarrollo tenga un final funcional vital y pleno.

 

 

3.- TRIADA DE TRABAJO TERAPEÚTICO (TTT)

 

Esta forma de trabajo terapéutico es el resultado de nuestra experiencia profesional y realizar un  estudio de las diferentes investigaciones y teorías psicológicas.
Partimos del establecimiento de estos tres componentes como elementos básicos de la salud psicológica.  Consecuencia natural de la propia estructura del cerebro a nivel psicológico y neurológico,  los tres elementos se interrelacionan y se influyen mutuamente: realimentación. Por lo tanto,  cuando se interviene en alguno de ellos de forma positiva (realimentación positiva)  también se influye sobre los otros. De forma contraria la afectación negativa (realimentación negativa) de uno afecta también a los otros.
   

Por lo tanto, un niño/a que posea el equilibrio positivo de estos tres elementos evitará desarrollar las dificultades o problemas asociados a la psicología infantil.  Cuando nos referimos al concepto de equilibrio no hablamos de un equilibrio perfecto, sino de un equilibrio natural. Consideramos, por tanto que aunque  haya un porcentaje de desequilibrio en alguno de los elementos, este puede permitir tener una vida psicológica saludable.

Partiendo de esta premisa, la intervención terapéutica se realizará cuando la afectación de una o más áreas impida de forma evidente y normalizada el desarrollo de una vida equilibrada.

Equilibrio emocional

Este elemento corresponde a todos los aspectos que se relacionan con la esfera emocional del niño o de la persona. La representación de la salud la determina el equilibrio en la expresión y gestión natural de las emociones.

Aceptación propia

Este  hace referencia de forma especifica a la aceptación positiva de la autoimagen; integrando los aspectos positivos y negativos de la propia persona y los relacionados con sus modelos de referencia,  en su imagen psíquica.  

Madurez

Este nos permite plasmar cuales son las estrategias naturales que posee el niño para enfrentarse y superar las dificultades propias del desarrollo vital de manera constructiva. Cuando estas estrategias son deficientes o no cumplen su función se genera un desequilibrio generando diferentes tipos de problemáticas.  Por lo tanto, el equilibrio se establecerá cuando se construyan nuevas herramientas que solventen de forma satisfactoria las dificultades.